En los últimos 30 años el corto plazo corporativo ha sido continuo objeto de debate. Desde el mundo empresarial, los gobiernos y las finanzas se ha sometido a análisis y se ha teorizado al respecto. Pero la evidencia sólida demuestra que el cortoplacismo en realidad resta valor al desempeño de la empresa y el crecimiento económico de la misma.

Por eso, en Binoovo pensamos que hay que gestionar el presente, con cuidado de nunca perder la perspectiva de largo plazo.

 

3 Beneficios de la visión a largo plazo.

1- La planificación a largo plazo mejora las probabilidades de éxito de la empresa.

Así lo demuestran estudios realizados por McKinsey que tras el análisis de una gama de indicadores económicos y financieros clave a 615 empresas, concluyó que las empresas con estrategias a largo plazo obtenían mejores resultados.

Así el análisis comprobó que:

  • Tras trece años de estudio (entre 2001 y 2004) los ingresos de las empresas a largo plazo crecieron una media del 47% que los ingresos de otras empresas y con menos volatilidad. Acumuladamente, las ganancias de las empresas largoplacistas crecieron un 36% de media durante el periodo de estudio y su beneficio económico creció un 81% más de media.
  • Las empresas largoplacistas invirtieron hasta un 50% más en I+D+I incluso en los llamados años de la crisis. Y les fue bien; la tasa de crecimiento fue un 4,8% anualmente.
  • Su desempeño financiero fue más sólido. También para los accionistas.
  • El crecimiento de la creación de empleo de las empresas largoplacistas fue muy superior al de las cortoplacistas. Incluso superando los años negros de la crisis económica con mayor estabilidad en este ámbito.

2- Proporciona estabilidad y la obtención de beneficios a lo largo del tiempo.

¿Se puede aplicar la llamada sabiduría popular a la estrategia empresarial moderna? El consabido dicho «pan para hoy, hambre para mañana» está vigente aún y es realista en el ámbito de las grandes corporaciones nacionales e internacionales.

El propietario de una empresa quiere beneficios hoy. Pero si su intención es poseer la empresa también dentro de 5, de 10 o de 15 años querrá que esta continúe dando beneficios en este momento.

¿Vas a sacrificar los beneficios de varios años por un mayor beneficio en uno o dos años?

Con una estrategia a largo plazo, la estabilidad en los distintos ámbitos de la empresa es mayor y con mejores resultados. Tanto a nivel económico como de empleo, la sostenibilidad  y la responsabilidad social.

Estos dos últimos puntos se han debatido en los últimos meses en distintos foros empresariales  como el Foro Empresarial sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, con conclusiones claras sobre los beneficios del largoplacismo.

 

 

3- Permite obtener la fidelidad y confianza de los accionistas.

¿Son los accionistas propietarios? ¿Se puede tratar a los accionistas como un solo ente, como un todo? Es inútil pensar que todos los accionistas quieren hacer caja de inmediato aún a costa de beneficio futuros. La mayoría quiere beneficios a corto, pero también a medio y largo plazo. Y si los obtienen, seguirán contentos.

Pero además es importante valorar la responsabilidad de estos por ejemplo a nivel legal o social sobre determinados actos. Si no son responsables, no siempre hay necesidad de pedir su voto por una u otra acción que arriesgue el crecimiento futuro o los intereses de la compañía a largo plazo. Tan importantes son los accionistas actuales como los futuros.

En cualquier caso no está de más motivarles. Si van obteniendo beneficios, el apoyo de la mayoría será continuado facilitando una relación de confianza mutua muy beneficiosa.

Permite avanzar con firmeza y mejores resultados. Aunque algunos accionistas solo buscan resultados inmediatos la mayoría desea recompensas a corto, medio y a largo plazo.

 

Claves para una estrategia empresarial exitosa a largo plazo.

Según los consejos de los 11 miembros del Consejo de Asesores de Forbes (Forbes Coaches Council) estos son los principales consejos para alcanzar el éxito con una estrategia empresarial a largo plazo.

1.- Diseñar una visión clara. Es esencial definir qué deseas conseguir y cómo lograrlo. La división de los pasos a seguir en pequeñas acciones encaminadas a lograr el objetivo serán una excelente guía de actuación.

2.- Establece metas claras, bien definidas, formuladas en positivo. Es decir, no te enfoques en lo que no quieres sino en lo que sí deseas para tu empresa. De esta manera podrás crear estrategias e implementar acciones que te ayuden a alcanzarlas.

3.- Enfócate en las metas más relevantes a alcanzar. Haz un análisis de las metas a lograr y decide cuáles son las tres más importantes para enfocarte en ellas.

4.- Define 5 acciones para alcanzar tus objetivos. Y crea pasos diarios para avanzar en cada una de esas acciones. Así avanzarás cada día con firmeza y sin perder de vista la meta a lograr.

5.- Mira el presente con objetividad. Te ayudará a definir mejor los siguientes niveles a alcanzar. Si la visión del estado actual de la empresa está deformada, difícilmente podrás crear una estrategia de éxito a largo plazo. Analiza bien el estado actual de tu empresa, del mercado y de la competencia para obtener una visión objetiva de la misma.

6.- Comprométete y actúa con coherencia. La constancia y la coherencia te ayudarán a avanzar en firme tomando las mejores decisiones a corto, medio y largo plazo para alcanzar tus objetivos.

 

¿Qué te parece si recapitulamos?

* La estrategia empresarial a largo plazo es más exitosa en diferentes marcadores de vital relevancia para el negocio y su responsabilidad con empleados, accionistas, inversores y la sociedad.

* Los beneficios del largoplacismo superan con creces al cortoplacismo desaforado.

* Un buen diseño estratégico empresarial con la definición precisa de metas a lograr y acciones para alcanzar estas son esenciales para el éxito.

 

Fuente: McKinsey y Forbes