Las plantas de tratamiento de agua garantizan en gran medida el suministro de agua de las grandes poblaciones. Estas deben poder abastecer agua potable de forma ininterrumpida, por lo que es imprescindible su constante funcionamiento. Sin embargo, las reformas, mejoras y el control manual de los datos hacen que a veces esto no sea posible. 

Automatizar la planta puede prevenir este tipo de errores, así como control continuo de los datos y ahorro de costes.

 

 

¡Ahorra en recursos!

Recursos eléctricos

Los costes energéticos de las plantas de tratamiento de aguas suponen el 56% de los costes totales. En el caso de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) estos costes se pueden descomponer en la aireación del tratamiento biológico (entre el 50% y el 80% del consumo eléctrico); la deshidratación (alrededor de un 10% del consumo eléctrico) y el consumo de los bombeos que es muy variable. 

Estas cifras pueden variar en función al proceso, la configuración seleccionada y el tamaño de la propia planta. Una correcta previsión de energía y gestión del proceso hará que no se pierda agua y, por tanto, tampoco se pierda energía para tratarla. 

 

Recursos humanos

Otro aspecto a tener en cuenta es la mano de obra que debe controlar el sistema. Para que la planta funcione correctamente, se debe de tener control absoluto de varios aspectos como la calidad del agua, la presión o el control de las llaves de paso.  En caso de que alguno de estos aspectos fallaran, se producirían errores a la hora de poner en marcha los equipos, en el control de las sustancias químicas de tratamiento de agua o podrían derivar en averías que habría que reparar. Para que esto no suceda, se necesita la supervisión continua de varios operarios. Si estos procesos se automatizan, el tiempo dedicado a las reparaciones, se puede dedicar a mejorar procesos en vez de corregir los fallos ya cometidos. 

 

Recursos económicos

Por último, todo esto se debe de traducir en costes económicos. El coste anual a nivel mundial en operaciones rutinarias supera los 10.000 millones de dólares. Esta cifra se puede mejorar si las operaciones rutinarias se optimizaran. De tal forma que se ahorraría en costes indirectos (ahorro de reparaciones, fallos, prevención de los mismos y control de los datos). 

Todos estos procesos y costes se pueden mejorar automatizando la planta: control, análisis y predicción de los datos a través de inteligencia predictiva; optimización de recursos y ahorro de tiempo y en las reparaciones. Todas estas mejoras agilizarían el proceso de potabilización del agua.

 

 

Principales beneficios que conseguirás automatizando tu planta:

Supervisión y control de las instalaciones de forma automática. Que a su vez permitirá el aprovechamiento de los equipos y de la calidad del agua.

Eficiencia en las tareas rutinarias y disminución de los costes derivados. En otras palabras, gracias a la automatización, la seguridad de los equipos y del personal aumentará; las averías disminuirán y la obtención e interpretación de datos, informes, históricos… se agilizará. 

Para que esto se produzca se automatizan procesos de control; se simplifica la integración de equipos y los sistemas de calidad; se implementan sistemas de supervisión (como el SCADA) y se pueden ofrecer servicios de asesoramiento y ayuda técnica de emergencia. Todo ello para ofrecer soluciones a medida que permitan el ahorro de los recursos a través de la obtención, interpretación y predicción de los datos. De manera que se cree una gestión rápida, eficiente y eficaz de las instalaciones de tratamiento del agua. 

 

 

La optimización es la clave

A la hora de automatizar una planta de tratamiento de aguas es importante saber que se conocen tres niveles de automatización:

Básico o Control PID:

Este nivel reacciona a un error que ya se ha producido. Se denomina así, porque, aunque no implique la prevención previa, sí que reacciona de manera Proporcional, Integral y Derivativa.

Control Predictivo Avanzado:

Permite ajustar el modelo Adaptativo Predictivo (AP) a los parámetros que se considere; de manera que se establece la relación causa-efecto al estudiar con más detenimiento los procesos. Además, permite modificar los parámetros con el tiempo, para lograr criterios siempre actualizados.

Gestión de energía:

Gestión de sistemas eléctricos en tiempo real a alta velocidad. Esto lo hace a través de algoritmos robustos que analizan y predicen. Además actúan en consecuencia, por lo que generan disponibilidad y un entorno modelado integral para agilizar procesos y acortar tiempos. 

Estos niveles aportan diferentes soluciones para el ahorro de energía y para el análisis de los datos. Además optimizan procesos; por lo que se aprovechan mucho mejor todos los recursos en mayor o menor medida. 

 

La automatización implica eficiencia y mejora del servicio de una planta de agua de manera instantánea y personalizada. Así se garantiza la optimización de los recursos y de los procesos. 

¿Tu también quieres mejorar el servicio de tu planta de tratamiento de agua?

En BinoOvo Smart Industry estamos a tu disposición para asesorarte y acompañarte en el proceso de la automatización. 

 

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