03/11/2020

¿Estás preparado para el 2021? La planificación estratégica para gestionar la incertidumbre

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Vivimos un contexto de incertidumbre. A priori, se puede entender este escenario como un momento para «improvisar», como sinónimo de agilidad. En este post reflexionamos sobre una aproximación a la planificación estratégica desde la perspectiva de los recursos, como una estrategia de éxito ante contextos de incertidumbre. La flexibilidad, la agilidad, y la anticipación, también se planifican. ¿Y tú? ¿Cómo estás preparando tu organización para el 2021?

Cómo plantear una estrategia para medir el impacto de las acciones desde la perspectiva de los recursos

Las empresas necesitan claridad para generar y aportar un valor diferencial, pero a menudo existe mucha ambigüedad cuando se desarrolla la estrategia de una empresa. ¿Qué se quiere conseguir? ¿Para qué se hacen determinadas acciones? ¿Con qué recursos disponibles se cuenta? ¿En qué invertimos en tiempo y dinero?¿En qué decidimos dejar de invertir? Es importante establecer objetivos claros y coherentes con la etapa de vida de cada área de negocio, en relación con su contexto y su situación interna en el proyecto. A menudo, se plantean en las empresas grandes estrategias a las que se asignan recursos mínimos (o incluso, ningún tipo de recurso); o a la inversa, se asignan muchos recursos en acciones no consideradas estratégicas. ¿Confía entonces realmente la compañía en su planteamiento estratégico? 

Elabora los presupuestos de acuerdo a la estrategia a largo plazo y no al histórico

El presupuesto está directamente vinculado a la estrategia de empresa. Tener esta perspectiva ayuda a evitar estrategias de financiación insuficiente en áreas de gran potencial. En su lugar, libera recursos para invertir en oportunidades de alto retorno de la inversión, evitando prácticas como destinar los recursos «sobrantes» a las áreas estratégicas del negocio, después de haber atendido las demandas de áreas de negocios históricamente más grandes.

Para reducir, reasignar o aumentar la inversión (de tiempo o dinero, porque el tiempo también es dinero) de acuerdo a los objetivos estratégicos, es esencial establecer una línea base en la que cada acción se pueda vincular a un indicador (o conjunto de indicadores) que determinen para qué se gasta ese recurso. Se trata de establecer indicadores en base a los objetivos que se quiera conseguir. Lo importante no es medir, es tener claro para qué mides (qué información extraes) y qué necesitas medir (en qué áreas se necesita focalizar los esfuerzos).

Todas las áreas tienen que estar representadas en las decisiones de asignación de recursos

Como se mencionó antes, los equipos deben establecer objetivos claro en función del valor diferencial que aporta la empresa y la estrategia de negocio.

La importancia de medir el impacto de las acciones y hacer un uso «smart» de los recursos.

Con esta filosofía, las empresas pueden tomar mejores decisiones sobre los gastos, por ejemplo, de una forma dinámica y ágil, ganando en flexibilidad. Actualmente hay herramientas como el CRM, ERP, etc.  que permiten evaluar las acciones para tomar decisiones sobre cómo asignas tus recursos de la mejor manera posible y de forma continua.

Para mejorar hay que crear una disciplina de medición constante, orientada a reasignar los recursos de forma ágil, y promover una cultura de mejora continua.

Estamos en plena Industria 4.0 y las empresas necesitan adaptarse continuamente, pero el objetivo principal sigue siendo el de mantener los costes bajo control y sacar el mayor provecho de los recursos. Una mayor digitalización, y la disponibilidad de nuevos modelos organizacionales y de gobierno más inteligentes, han llevado a muchas organizaciones a sacar el mayor provecho de sus recursos.

Cómo reinvertir los recursos «excedentes» en mejoras o innovación: modelo de aprendizaje 70:20:10

Este modelo expone que se debería asignar un 10 % de los recursos a una innovación disruptiva, un 20 % a mejoras sobre áreas consolidadas de la empresa, y el 70 % de los mismos, a acciones que son fortalezas de la compañía y que ésta domina.

Las empresas han de integrar la cultura del aprendizaje continuo entre sus equipos como parte de su identidad y como una práctica habitual, dentro de las actividades generales del negocio.

No se necesita tener todos los recursos del mundo para llevar a cabo una estrategia eficaz, sino que se debe hacer un uso inteligente de los recursos actuales (incluso si solo es tiempo, y no dinero) para conseguir los objetivos.

¿Por qué medir el impacto de la estrategia? 

La importancia de maximizar el valor de cada acción estratégica se une en la actualidad con la oportunidad cada vez mayor de medir tanto el uso de los recursos como los resultados.  Lo que no se mide, no se mejora. Por tanto, la medición supone hoy en día una herramienta práctica y necesaria para crecer y avanzar.

Acciones para realizar una planificación estratégica

  • Establecer indicadores para poder medir, reflexionar y mejorar.

  • La importancia de elaborar los presupuestos de acuerdo a la estrategia a largo plazo y no al histórico.

  • La importancia de medir el impacto de las acciones y hacer un uso “Smart” de los recursos con las herramientas como el CRM, ERP, etc, que te permite evaluar las acciones y determinar aquellas de mayor o menor impacto en la organización y como asignas tus recursos de la mejor manera posible.

Fuente: McKinsey

En Binoovo Consulting, la división del grupo Binoovo orientada a ayudar a las pymes B2B a diseñar e implantar un modelo dirección propio para conseguir sus resultados de negocio, sabemos, más que nunca, la importancia que tiene hoy día de alcanzar objetivos y de optimizar recursos.

Por eso, si tienes cualquier duda a la hora de planificar y ejecutar tu estrategia ¡No dudes en consultarnos!

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