Actualmente nos encontramos en el marco de la Industria 4.0, un concepto que se basa en la interconexión de diversas tecnologías con el fin de conseguir un proceso productivo más eficiente y, en definitiva, más inteligente.

Como sabemos, el desarrollo tecnológico de esta nueva industria está provocando un gran cambio en el mercado, en el que encontramos el concepto de fábricas inteligentes, que potencian una forma distinta de trabajar, más flexible y autónoma.

La fábrica inteligente

Hablamos de fábrica inteligente -o fábrica conectada- cuando nos referimos a aquellas cuyo factor principal son las nuevas tecnologías y cuyo principio básico es la conectividad, que permite que las personas, los recursos y las máquinas puedan compartir información a través del llamado Internet de las cosas (IoT).

Encontramos ventajas como, por ejemplo, el autodiagnóstico de las máquinas, que pueden identificar los errores o fallos del sistema y, en algunos casos, solucionarlos sin necesidad de la intervención de los humanos. La previsión de las propias máquinas respecto a sus necesidades da lugar al mantenimiento predictivo y permite que las acciones se realicen con antelación y mayor rapidez, lo que se traduce en un aumento de la productividad y beneficio económico, ya que los paros por fallos de sistema suelen ser más cortos y las máquinas registran datos de vida útil más larga.

El análisis de los datos procedentes de la información recogida por todos los elementos conectados de la cadena de producción es otro de los pilares fundamentales de las nuevas fábricas inteligentes. El objetivo de esto es realizar un seguimiento de los errores que se hayan podido cometer e identificar sus fuentes, lo que, de nuevo, contribuye a la obtención de mejores resultados.

En definitiva, cuando hablamos de Industria 4.0 o digitalización del mundo industrial nos referimos a una visión de la fabricación con todos sus procesos interconectados mediante Internet de las Cosas (IoT), con información en real-time que agilice la toma de decisiones a cualquier nivel (Analytics) y con una interfaz de usuario simplificada (UX) y orientada al trabajo de campo.

Aquí es donde entra en juego el profesional de UX/UI. Un perfil que se ha ido incorporando en el sector tecnológico y cuyo objetivo es desarrollar o conseguir productos que se adapten a las necesidades del cliente final, aportando una interfaz de usuario simple e intuitiva, desde la que poder monitorizar todos los elementos interconectados de la fábrica. Trabajar con equipos de Diseño de Experiencia de Usuario puede aportar gran valor a cualquier producto o servicio digital si se administra de la forma correcta.

 

Un software de fábrica robusto pero también cómodo e intuitivo ¿necesita la industria una aproximación UX/UI?

Para contestar a esta pregunta primero debemos preguntarnos, ¿Qué es el diseño?

Diseñar es, fundamentalmente, solucionar problemas de una forma determinada. Hemos de alejar la visión de que diseñar se trata solo de la forma estética. Cuando diseñamos estamos desarrollando una solución para un problema concreto, sea de un usuario o de una empresa. Este proceso incluye multitud de fases: identificar, investigar y validar el problema existente y, naturalmente, crear, diseñar, testar y producir la solución.

Podemos, por lo tanto, afirmar que un diseñador es un técnico que ayuda a resolver problemas.

Hablamos, en este caso, de problemas digitales que podemos encontrar en la interfaz de cualquier aplicación. Seguro que, como usuario, alguna vez te has puesto nervioso porque no encontrabas la funcionalidad que necesitabas en tu banco online, el calendario, o cualquier red social.

Pues, ese es justo el papel del diseñador, solucionar de la forma más óptima, todas las necesidades del usuario, con el fin de mejorar la experiencia a la hora de utilizar la aplicación. El objetivo es que el flujo y las funciones no supongan ninguna dificultad, sino que sea un proceso sencillo, intuitivo y natural.

Llegados a este punto ya debemos entender la importancia de incorporar el diseño UX/UI en cualquier producto digital. Así que, ahora concretamente, ¿por qué lo necesitas en tu fábrica 4.0?

Retomando la definición de fábrica digital, recordamos que se trata de una fábrica cuyo principio es la conectividad, con el objetivo de tener siempre visible el estado y la información de todos los procesos de la fábrica. Para ello, necesitamos una interfaz donde se muestren todas las funcionalidades y la información de la fábrica. El equipo de UX/UI es el encargado de diseñar esta interfaz.

Desde Binoovo, hemos considerado imprescindible que la interfaz mediante la cual se comunique la fábrica con el usuario sea cómoda, agradable e intuitiva para él, sobre todo considerando que será la herramienta que utilice diariamente. Hay estudios que demuestran que un buen diseño de UI mejora la percepción del producto y, efectivamente, mejora la consecución de tareas. Se trata de facilitar lo máximo posible la experiencia, para que cualquier tarea llevada a cabo mediante la interfaz; desde controlar el proceso de fabricación hasta monitorizar la planta de tu fábrica, no sea tan arduo y costoso.

 

 La diferencia entre UX y UI

Como hemos visto, ambos perfiles UX y UI son necesarios e imprescindibles en este mundo digital para poder generar una experiencia única en los usuarios cuando están en contacto con la interfaz de usuario.

Aunque ambos términos están estrechamente relacionados, existen diferencias significativas, que responden de formas diferentes a los usuarios.

UX – User Experience

Es como indica su nombre, experiencia de usuario, es la experiencia que tiene el usuario cuando está interactuando con una plataforma digital, un dispositivo o cualquier otro entorno. Trabajará para entregar al usuario final la mejor experiencia que pueda tener al usar y navegar en el sitio o plataforma.

El UX se asemeja a una “metodología científica”, que buscará todas las formas posibles para facilitarle la vida al usuario, incorporando en los wireframes y prototipos, mejores tecnologías de interacción, posibles escenarios, flujos de navegación, distribución de elementos y arquitectura de la información adecuadas.

El objetivo del diseñador tiene que estar dirigido hacia la involucración del usuario en cada etapa del proceso. No se trata sólo de empatizar con el usuario.

El diseño de experiencia de usuario está formado por varias etapas:

  • Diseño visual
  • AI (arquitectura de la información)
  • Diseño de interacción
  • Usabilidad
  • Investigación de usuario
  • Estrategia de contenidos

Te permite comprobar si lo que estás haciendo va a ser útil para el usuario, además de hacerte saber si va a cumplir con los objetivos de negocio que hayas definido previamente.

UI – User Interface

La User Interface (UI) o interfaz de usuario, es el medio a través del cual el usuario se  comunica con un sistema, todo aquello que permite al usuario interactuar con un sistema es la User Interface. Es la suma de una arquitectura de información + elementos visuales + patrones de interacción.

El UI da el ‘look & feel’ al producto con la estructura e interacción de los elementos de la interfaz. Se encarga de crear visualmente la interfaz del producto para que vaya acorde a la experiencia del usuario. Además, crea elementos interactivos y se preocupa de que sean funcionales en todas las plataformas. Algunos de los elementos que se incluyen dentro del diseño basado en la interfaz de usuario son las listas, los campos de texto, iconos, sliders, los botones de la web, las barras de progreso, etc…

Dentro de las actividades que realiza un UI Designer, están:

  • Diseño de interacción (cómo responde el sistema)
  • Guías de interacción (estados del sistema)
  • Diseño de elementos (botones, formularios)
  • Diseño visual (iconos, imágenes)
  • Guías de estilo (paletas de color, fonts)

 

Esperamos que hayas comprendido bien la importancia de un equipo UX/UI y que, como nosotros, valores su participación en la creación de un producto digital, sobre todo si es para tu fábrica inteligente.

En Binoovo contamos con un equipo de diseñadores que implantan esta metodología para el desarrollo de software industrial, con la finalidad de conseguir un resultado no solo funcional, sino sencillo y confortable para el usuario.

La Industria 4.0 representa una serie de cambios muy profundos en las estructuras productivas, por ello, nos hemos obligado a cuidar cada detalle. Porque, no nos cansamos de repetirlo, lo más importante siempre son las personas. Por eso, queremos que toda la experiencia y el proceso tecnológico sea intuitivo, ágil y cómodo para los usuarios implicados en él.